“Deja que el alimento sea tu medicina” (1)
La historia sobre los distintos usos de los brotes es fascinante. Los brotes han sido incluidos en la dieta -y en la medicina- de distintas culturas a lo largo y ancho del mundo. Se puede decir que el uso de los germinados es más antiguo que la Biblia.
Antiguos manuscritos nos enseñan que alrededor del año 3000 A.C. en China se comía brotes regularmente. El emperador de la época recolectó información sobre ciertos usos terapéuticos de este alimento en un libro sobre hierbas medicinales.
A finales del Siglo XVI, también se realizó en éste país un exhaustivo trabajo sobre hierbas y fármacos en el que se mencionaba el valor medicinal de los brotes. Se sugería su uso para, entre otros, reducir inflamaciones, obtener efectos laxantes, tratar reuma, etc.
Las técnicas de germinación se describían en escritos de los esenios (pueblo oriundo del cercano oriente), contemporáneos de Cristo, quienes elaboraban pan con trigo germinado. Los ejércitos romanos consumían en campaña brotes de trigo por la facilidad de transportar y preparar las semillas.
En el libro “Hunzas Sanos”, John Tobe reporta que los longevos nativos de la montañosa región de Asia usan los germinados para sobrevivir los largos y fríos inviernos. En la primavera, antes de la cosecha y después de que la comida almacenada ya haya sido consumida por completo, los Hunzas(2) confían en los brotes como fuente de vitaminas, enzimas y energía. Cabe destacar que éste pueblo es conocido como el “pueblo más sano y feliz de la Tierra”.
En occidente, durante el Siglo XVIII, el conocido Capitán James Cook, testeó las propiedades anti-escorbuto(3) de los brotes. Cabe agregar que el Capitán Cook, navegó los mares por más de tres años sin perder un solo hombre por causa de esta enfermedad, siendo que antes de esto, la mayoría de las embarcaciones utilizadas para largos viajes, perdían en promedio la mitad de su tripulación.
Las pruebas sobre las propiedades anti - escorbuto continuaron durante la Primera Guerra Mundial. Probados también los beneficios de los limones para tratar ésta enfermedad, el Dr. John Wiltshire quiso comparar los beneficios de los brotes y de la mencionada fruta. Su experimento consistió en tratar sesenta pacientes que sufrían escorbuto en un hospital Serbio. Un grupo era alimentado diariamente con cuatro onzas de jugo de limón fresco. Al otro grupo se le daban cuatro onzas de brotes de poroto (tanto los brotes como el jugo de limón contienen la misma cantidad de vitamina C). Luego de un mes, los pacientes alimentados a base de brotes mostraron un más alto porcentaje de mejoría que aquéllos alimentados con el jugo de limón. Cuando el experimento concluyó, el mencionado Dr. Wiltshire recomendó el uso de brotes para prevenir la mentada enfermedad.
Los beneficios del consumo de brotes también fueron comprobados durante la Segunda Guerra Mundial. En Estados Unidos se temía que la Guerra causara desabastecimiento de carnes, tal y como estaba sucediendo en Europa. El Dr. McCay recomendó el consumo de germinados, razón por la cual el gobierno del referido país, lanzó una gran campaña para enseñar a los Americanos a germinar y consumir brotes de hortalizas. En 1945, los brotes fueron olvidados por casi todos!
Se puede resumir, por ende, que cuando las condiciones son extremas (travesías larguísimas, el desierto, la amenaza de hambre, inviernos crueles) aparecen los germinados.
Hace más de treinta años, los brotes han vuelto a ganar popularidad de la mano del crudivorismo, y el resto de las distintas tendencias de la alimentación: naturista; vegetariana; vegana; macrobiótica; etc., siendo que actualmente son consumidos por una gran parte de la población mundial.
1- Hipócrates, considerado el padre de la medicina y del juramento Hipocrático, es también famoso por decir esta frase.
2- Pueblo que reside en el alto valle del Himalaya al nordeste de Paquistán
3 -Avitaminosis producida por el déficit de vitamina C
BIBLIOGRAFÍA:
Wigmore, Anne “The sprouting book”, Editorial Avery 1986.
Investigaciones Científicas sobre las dietas vegetarianas, por José Manuel Casado Sierra (extraído de la Web http://www.gepda.org/esp/dietavegetariana.htm)